Fuentes internas del Partido Socialista Unido de Venezuela señalan que Diosdado Cabello, históricamente uno de los hombres más poderosos del chavismo, ha perdido posiciones de influencia dentro del partido luego de que documentos filtrados lo vinculen a esquemas de corrupción.
Los documentos, cuya autenticidad no ha podido ser verificada de forma independiente, supuestamente muestran transferencias millonarias entre empresas fantasma y funcionarios vinculados a Cabello.
El propio Cabello negó las acusaciones a través de su programa de televisión y las calificó como parte de una campaña de la oposición y del imperialismo para desestabilizar el proceso revolucionario.
Analistas políticos señalan que el debilitamiento de Cabello forma parte de una reconfiguración del poder interno en el chavismo tras la salida de Maduro.

