El gobierno venezolano anunció que los periodistas que se encuentran en el exilio por razones relacionadas con su trabajo periodístico, y que no enfrentan cargos penales formales, podrán regresar al país sin ser detenidos.
El anuncio fue realizado por la Fiscalía General y establece un mecanismo para que los periodistas interesados en regresar puedan verificar su situación legal antes de viajar.
Organizaciones de libertad de prensa como RSF y CPJ valoraron el gesto pero advirtieron que Venezuela sigue siendo uno de los países más peligrosos para el periodismo en América Latina, con restricciones al acceso a información oficial y presiones económicas sobre los medios independientes.
Más de 500 periodistas venezolanos se encuentran actualmente en el exilio, según datos de la Sociedad Interamericana de Prensa.

