El Fondo Monetario Internacional aprobó un programa de asistencia técnica para Venezuela valorado en 2.000 millones de dólares, en lo que representa el primer acuerdo formal entre el organismo y el gobierno venezolano en más de dos décadas.
El programa, de carácter técnico y no de préstamo directo, busca apoyar la estabilización macroeconómica del país mediante asesoría en política fiscal, monetaria y cambiaria.
Economistas independientes señalan que el acuerdo es un paso positivo pero insuficiente ante la magnitud de los desafíos que enfrenta la economía venezolana, que aún arrastra los efectos de una contracción del 80% del PIB entre 2013 y 2021.
El gobierno venezolano condicionó su aceptación del programa a que no incluya exigencias de privatización de PDVSA ni recortes en el gasto social.

