PDVSA presentó un plan de inversión de 10.000 millones de dólares para los próximos tres años con el objetivo de elevar la producción petrolera venezolana de los actuales 800.000 barriles diarios a 2 millones de barriles diarios.
El plan incluye la rehabilitación de pozos abandonados, la modernización de infraestructura de refinación y la atracción de socios internacionales bajo esquemas de empresa mixta que ofrecen condiciones más favorables que las vigentes durante el chavismo.
Compañías de Estados Unidos, Europa y Asia han expresado interés en participar, aunque advierten que la estabilidad jurídica y la resolución de las disputas por activos confiscados son condiciones indispensables.
Los analistas del sector señalan que alcanzar los 2 millones de barriles diarios en el plazo previsto sería un logro extraordinario dado el estado actual de la infraestructura petrolera venezolana.

