El Banco Central de Venezuela reportó que la inflación mensual se ubicó en 3% durante abril de 2026, el nivel más bajo registrado en más de una década y una señal de estabilización relativa de los precios.
La desaceleración inflacionaria ha sido posible gracias a la combinación de la dolarización de facto de la economía, una mayor disciplina fiscal y la reducción de la emisión de dinero inorgánico por parte del BCV.
Sin embargo, economistas independientes advierten que la estabilidad es frágil y depende de factores externos como el precio del petróleo y el acceso a divisas por remesas, que representan una fuente crucial de ingresos para millones de familias venezolanas.
La inflación acumulada en los últimos 12 meses se ubica en 95%, lo que sigue representando una carga significativa para los sectores de menor ingreso.

