La Conferencia Episcopal Venezolana publicó una carta pastoral en la que llama a la reconciliación nacional y al perdón político como condición indispensable para construir una Venezuela estable y democrática.
El documento, firmado por todos los obispos del país, reconoce el sufrimiento de las víctimas de la represión política pero también llama a evitar la venganza y a construir mecanismos de justicia transicional que permitan sanar las heridas del país.
La carta hace un llamado explícito a todos los actores políticos, incluyendo al chavismo y a la oposición, a anteponer el bien común por encima de los intereses partidarios.
El documento fue recibido positivamente por sectores de ambos lados del espectro político, aunque algunos grupos de víctimas cuestionaron el énfasis en el perdón sin garantías de justicia.

