Las remesas enviadas por venezolanos residentes en el exterior superaron los 4.000 millones de dólares durante 2025, consolidándose como la principal fuente de divisas del país y superando por primera vez en la historia los ingresos generados por las exportaciones petroleras.
Estados Unidos, España, Colombia, Chile y Perú son los principales países de origen de las remesas, reflejando la distribución geográfica de los más de 8 millones de venezolanos que emigraron durante la última década.
Los economistas señalan que las remesas han funcionado como un amortiguador social fundamental, permitiendo a millones de familias acceder a bienes y servicios que de otra forma serían inalcanzables con los salarios locales.
La digitalización de los servicios de envío de dinero ha reducido las comisiones y facilitado el acceso a las transferencias incluso en zonas remotas del país.


