Venezuela y China sostienen negociaciones avanzadas para reestructurar una deuda de aproximadamente 20.000 millones de dólares, que incluye préstamos garantizados con petróleo otorgados durante los gobiernos de Chávez y Maduro.
Fuentes diplomáticas señalan que China estaría dispuesta a condonar entre el 30% y el 40% de la deuda a cambio de garantías sobre la participación de empresas chinas en proyectos de infraestructura y minería en Venezuela.
El acuerdo, de concretarse, representaría un alivio significativo para las finanzas públicas venezolanas y despejaría el camino para acceder a otros mecanismos de financiamiento internacional.
Sin embargo, analistas advierten que cualquier acuerdo con China que implique concesiones en sectores estratégicos deberá ser sometido a escrutinio público y aprobación parlamentaria.

