Una investigación conjunta de tres medios venezolanos e internacionales reveló cómo Venezuela perdió miles de millones de dólares en combustible subsidiado que era revendido en mercados del Caribe y América Central por redes vinculadas a funcionarios del sector petrolero.
El esquema, que operó durante al menos una década, aprovechaba la diferencia entre el precio subsidiado del combustible en Venezuela y el precio de mercado internacional para generar ganancias extraordinarias.
Barcos cisterna identificados por los investigadores realizaban viajes regulares hacia islas del Caribe donde el combustible era revendido a precios de mercado, con los beneficios distribuidos entre funcionarios de PDVSA, la Guardia Nacional y agentes privados.
Se estima que el Estado venezolano perdió entre 5.000 y 8.000 millones de dólares por este concepto durante el período investigado.

